
Pocas personas en la sala, unas 15, disfrutamos de esta familiar, bonita y personal película, en la que ves la evolución en la vida de cada uno de los miembros de una familia. Las crisis que pasa y como lo solucionan, como se enamoran, se odian, se equivocan. Todos viven un día que les va a marcar para el resto de su vida. Aunque es un drama según lo califican hay muchos gags y puntos en los que te diviertes. No es una pasada de película pero está bien trabajada y pasas un buen rato.